Ruido de la ciudad y cuidado del oído: guía práctica para tu audición
Para cuidar tu audición en medio del ruido de la ciudad, lo más importante es controlar el volumen y el tiempo con audífonos, usar tapones en conciertos y darle pausas de silencio al oído cada día. Si notas pitidos que no se van o que oyes menos, conviene hacerte un control de audición a tiempo.
¿Por qué el ruido de la ciudad cansa tus oídos?
El oído no descansa nunca: sigue trabajando aunque no prestes atención. En una ciudad como Santiago, eso significa horas de bocinas, motores, frenadas del metro y máquinas de construcción, día tras día.
Un ruido fuerte y prolongado puede ir afectando la audición de forma gradual, sin dolor y sin que te des cuenta. Por eso la mayoría de las personas recién se preocupa cuando ya le cuesta seguir una conversación en un restorán lleno.
La buena noticia es que el oído agradece los cuidados simples. Y el primero tiene que ver con algo que llevas todo el día contigo: los audífonos.
¿Cuánto volumen es demasiado en los audífonos?
Si la persona que va a tu lado en la micro puede escuchar tu música, el volumen está demasiado alto. Es la prueba más simple y casi siempre acierta.
Una costumbre útil es no pasar de la mitad del volumen del celular y hacer pausas de vez en cuando, sobre todo si escuchas música o podcasts por varias horas. El tiempo importa tanto como el volumen.
En el metro y la micro, el ruido de fondo te empuja a subir el volumen sin darte cuenta. Los audífonos con cancelación de ruido ayudan justamente a eso: escuchas bien con el volumen más bajo. Y si puedes, en los trayectos largos deja un oído libre o simplemente disfruta un rato del viaje sin música.
¿Conviene usar tapones en conciertos y partidos?
Sí, los tapones son el mejor amigo de quien va a recitales, festivales o partidos en el estadio. Bajan la intensidad del sonido sin quitarle gracia a la música y se notan poco.
Hay tapones de espuma, que se consiguen en cualquier farmacia, y tapones de silicona reutilizables, especiales para música, que mantienen el sonido más claro. Ambos caben en el bolsillo de la chaqueta.
Algunos consejos para la próxima noche de concierto:
- Ponte los tapones antes de que empiece la música, no cuando ya molesta.
- Aléjate de los parlantes grandes, aunque la vista sea mejor ahí.
- Sal a una zona más tranquila entre una banda y otra.
- Si al salir sientes un pitido, dale al oído un día de calma.
- Lleva tapones también para los niños en eventos masivos.
¿Cómo darle pausas de silencio al oído durante el día?
El oído también necesita momentos de calma para recuperarse, igual que los ojos o la espalda. Pequeñas pausas de silencio a lo largo del día hacen una diferencia.
Apaga la tele cuando nadie la está viendo, baja la radio del auto en el taco y busca un rincón tranquilo en la oficina abierta a la hora del almuerzo. Al llegar a casa, regálate unos minutos sin pantallas ni ruido.
Los fines de semana, salir a la naturaleza es el mejor descanso: el Parque Forestal un domingo temprano, un sendero en el cajón del Maipo o la playa fuera de temporada. El sonido del viento y del mar es el tipo de ruido que el oído sí disfruta.
¿Qué señales indican que debes consultar?
Si notas un pitido o zumbido que no se va, o sientes que oyes menos de un lado, vale la pena consultar. Son señales tempranas y es mejor revisarlas a tiempo.
Pon atención también a estas situaciones cotidianas:
- Subes cada vez más el volumen de la tele y los demás reclaman.
- Pides seguido que te repitan, sobre todo en lugares con ruido.
- Te cuesta seguir una conversación por teléfono.
- Sientes el oído tapado por varios días.
- Tienes dolor de oído o sale líquido.
¿Cuándo hacerse un control de audición?
Un control de audición es simple, no duele y te dice con claridad cómo estás. Conviene hacerlo si notas alguna de las señales anteriores, si trabajas en ambientes ruidosos o si ya pasaste los cincuenta y nunca te lo has hecho.
Puedes partir pidiendo hora en tu CESFAM o con tu médico de cabecera, que te orientará y, si hace falta, te derivará al otorrino o a un examen de audiometría. Si trabajas en construcción, industria o transporte, pregunta en tu trabajo por los controles de audición que corresponden.
Si pierdes audición de un día para otro, no esperes al próximo control: consulta ese mismo día en un servicio de urgencia. Y si ya usas audífonos indicados por un especialista, sigue sus indicaciones al pie de la letra.
¿Qué más puedes hacer por tus oídos cada día?
Además del volumen y los tapones, hay pequeños gestos que suman. Evita meter cotonitos dentro del oído, seca bien las orejas después de la ducha o de nadar y mantén una alimentación variada, con frutas, verduras y legumbres.
Si quieres sumar un apoyo nutricional, en el catálogo de suplementos está Otovix, pensado para quienes viven entre ruido. Reúne vitaminas A, C, E y B9, zinc y magnesio en cápsulas que se toman con el desayuno, y apoya la salud auditiva y el confort del oído.
Es un complemento de los cuidados de siempre: bajar el volumen, protegerte del ruido intenso y no saltarte los controles. Se pide desde la casa, con una llamada de confirmación y pago al recibir.